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La experiencia de la doctora Pazos en el control del glaucoma con el objetivo de lograr una progresión “0” de la enfermedad

07/04/2019 · Noticia
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En el marco de una jornada formativa organizada por la compañía Carl Zeiss Meditec AG, líder internacional en el campo de la óptica aplicada a la medicina, la Dra. Marta Pazos MD, PhD, especialista en glaucoma del Institut de la Màcula, ha explicado cómo pueden optimizarse los resultados que se obtienen de  las pruebas que habitualmente se utilizan para monitorizar esta enfermedad.  Para la doctora Marta Pazos, obtener el máximo provecho de las pruebas que se realizan permite conseguir una información más precisa y realizar el  seguimiento adecuado: “El objetivo es intentar lograr una progresión “0” y mantener el nivel de visión lo más alto posible pese a la enfermedad”, afirma.

Las pruebas más frecuentes son la Campimetría y la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT). Ambas son complementarias pero diferentes, ya que mientras que la OCT es una prueba anatómica que permite visualizar el daño estructural, la Campimetría es una prueba funcional para detectar los cambios que se han producido en la visión periférica.

En su experiencia, la doctora Marta Pazos establece algunas de las claves operativas para lograr esa optimización. En primer lugar, recomienda valorar las pruebas en función del grado de glaucoma ya que ha podido constatar que en un glaucoma incipiente es mejor la información que ofrece una OCT, mientras que en uno más avanzado lo más eficaz es realizar una Campimetría.  En el glaucoma, los cambios estructurales empiezan antes que los funcionales. Se considera que hasta un 30-50% de los axones puedan perderse antes de que algún cambio pueda ser demostrado mediante el examen campimétrico.

También recomienda observar cuál es la tendencia evolutiva que reflejan las pruebas diagnósticas, así como incluir el factor edad -siempre que sea posible- como elemento de valoración. El desarrollo del glaucoma tiene un importante componente hereditario que se incrementa con la edad. Además, los softwares que evalúan progresión no están ajustados para la pérdida fisiológica que se produce con la edad y debe tenerse en cuenta para no confundir progresión glaucomatosa con envejecimiento.

Según la doctora Marta Pazos, para poder realizar un seguimiento adecuado de la enfermedad es también fundamental realizar pruebas de control por lo menos dos veces al año, e incrementar los controles en aquellos casos que presenten mayores factores de riesgo conocidos como la pseudoexfoliación o las hemorragias del nervio óptico, entre otros.

El glaucoma es una enfermedad asintomática, por lo que es recomendable acudir al oftalmólogo una vez al año a partir de los 65 años para poder realizar una detección precoz: “Una vez detectada la enfermedad, se trata de llevar a cabo un tratamiento personalizado y controlar cómo evoluciona para que no siga causando más daños”, afirma la doctora Marta Pazos.

Glaucoma de ángulo abiertoGlaucoma de ángulo estrechoCampimetría visualTomografía de coherencia óptica
Última modificación: 26 Julio, 2019 - 12:38