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Día Mundial de la Diabetes: la enfermedad, su afectación en la visión y el rol de la familia

14/11/2019 · Noticia
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La diabetes es una enfermedad crónica cuyas complicaciones pueden derivar en diversas patologías oculares, como la retinopatía diabética o el edema macular, además de aumentar el riesgo de padecer glaucoma y cataratas. Desde el Institut de la Màcula, en el marco del Día Mundial de la Diabetes, subrayamos la importancia de realizar revisiones periódicas

La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que en Catalunya padecen más de medio millón de personas, y cerca de seis millones en toda España. Se trata de una patología que se produce cuando el páncreas no puede fabricar insulina suficiente o cuando ésta no consigue actuar en el organismo, porque las células no responden a su estímulo.

Con el objetivo de aumentar la conciencia global sobre esta enfermedad, fruto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de la Diabetes (IDF) nació el Día Mundial de la Diabetes, que se celebra cada 14 de noviembre. Este año, la campaña está centrada en la familia y la diabetes: el impacto que la patología tiene en el entorno más íntimo de las personas enfermas y cómo les afecta, promoviendo además el rol de la familia en la gestión del cuidado, prevención y educación de la diabetes.

El entorno del paciente diabético, en especial su familia más próxima, juega un papel muy importante en la salud del afectado. Una correcta dieta y una actividad física regulares son fundamentales para el control de la hiperglicemia, y el apoyo familiar es necesario para hacer de estos hábitos una rutina diaria. Además, los familiares deben ser conscientes de las necesidades del paciente en términos de visitas médicas, tratamientos, gastos y posibles bajas laborales derivadas de esta enfermedad crónica. El compromiso de los familiares a medio y largo plazo es un apoyo insustituible para el afectado.

Desde el Institut de la Màcula, centro oftalmológico de referencia internacional, se reconoce el papel fundamental de las familias en el apoyo a los enfermos y en el seguimiento de los controles médicos, subrayando la importancia de éstos para un diagnóstico precoz.

Se debe destacar que la diabetes es un factor de riesgo relevante en muchas patologías, pudiendo también tener consecuencias graves en el ámbito de la visión: la retinopatía diabética y el edema macular diabético son las principales afectaciones oculares.

La retinopatía diabética es una de las principales causas de ceguera y se produce cuando la diabetes hace que los vasos sanguíneos de la retina sean muy permeables y pierdan líquidos; entre ellos, pequeñas cantidades de sangre y ocasionalmente pérdidas de depósitos de grasa, lo que hace que la mácula se hinche; en casos graves, se pueden producir hemorragias vítreas y desprendimientos de retina. Cuando la persona desarrolla los síntomas a menudo ya se han producido daños irreversibles, por lo cual es fundamental realizar controles periódicos que permitan detectar el problema a tiempo y tratarlo.

La posibilidad de desarrollar una retinopatía diabética aumenta con la duración de la enfermedad sistémica. Según diferentes estudios, el 25% de las personas que sufre diabetes tipo I la desarrollarán en los primeros cinco años desde el diagnóstico, ascendiendo este porcentaje al 35% en el caso de la diabetes tipo II. Con el transcurso del tiempo, el riesgo aumenta a un 75% en el primer caso y en un 55% en el segundo.

El edema macular diabético, que afecta a uno de cada diez diabéticos en España, se produce por una acumulación de fluido en la mácula. Es indoloro y puede mostrar pocos síntomas al inicio, principalmente visión borrosa y descolorida, pero es preciso tratarlo a tiempo para evitar cambios degenerativos irreversibles.

No obstante, tal y como explicaba el óptico-optometrista y diabético Miquel González, la dejadez es un motivo por el que las personas diabéticas no hacen un correcto seguimiento oftalmológico. “La gente acostumbra a ir solo al médico cuando le duele algo. Hemos de trabajar mucho este aspecto y subrayar la importancia que tienen las revisiones periódicas para evitar una detección tardía de un problema ocular”, asegura.

El presidente de la Asociación de Diabetes de Catalunya (ADC), Francesc Fernández Barqué subraya la importancia que los diabéticos mantengan el máximo de estabilizados los valores glucémicos, ya que así se logra retrasar la aparición de posibles complicaciones. También considera fundamental las revisiones periódicas.

En este sentido, el director del Institut de la Màcula, Jordi Monés, MD, PhD, destaca: “La detección precoz nos permite actuar rápidamente y, en la actualidad, disponemos de muchos tratamientos que han mejorado completamente las opciones que antes existían”, afirma.

Para prevenir la enfermedad retiniana o abordarla lo antes posible, Marc Biarnés, OD, MPH, PhD, señala que “es aconsejable que los diabéticos no diagnosticados de retinopatía se realicen revisiones oftalmológicas una vez al año. Si la desarrollaran, las revisiones se pautarían según su grado de severidad para su control”.

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Última modificación: 28 Noviembre, 2019 - 16:52