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Ojo seco 06/01/2013

YAG3

El síndrome del ojo seco representa un variado grupo de alteraciones que se caracterizan por síntomas de molestias oculares y que se asocian a la disminución de la producción de lágrimas o a una evaporación anormalmente rápida de la película lacrimal. La prevalencia del síndrome del ojo seco aumenta con la edad y afecta aproximadamente al 30% de la población adulta. Es una patología crónica y muy frecuente.

Síntomas

Cuando la superficie del ojo no tiene suficiente hidratación pueden aparecer molestias oculares: sequedad, incomodidad, sensación de escozor en la superficie ocular, disminución de la visión y, en algunos casos, lesiones en la córnea y en la conjuntiva.

Etiología

El síndrome del ojo seco se produce cuando la glándula lacrimal no segrega lágrima suficiente para mantener el ojo lubricado de modo adecuado o por una evaporación anormalmente rápida de la película lacrimal.

La disfunción de las glándulas de Meibomio es una de las causas más habituales del ojo seco evaporativo. Las glándulas de Meibomio están situadas en el extremo del párpado. Segregan una sustancia lipídica compuesta por elementos como los fosfolípidos, los triglicéridos y los esteroles libres, que lubrifica la superficie ocular y, además, retrasa la evaporación de la lágrima.

El papel de estas decenas de glándulas se puede ver alterado negativamente por la edad, la menopausia, el uso prolongado de lentes de contacto o la deficiencia acuosa. También la afecta la administración de determinados medicamentos antiandrogénicos, antidepresivos o retinoides, entre otros.

La secreción normal de las glándulas de Meibomio depende de factores genéticos y hormonales.

Tratamiento

Una anamnesis correcta, la exploración oftalmológica y los exámenes oftalmológicos específicos determinan el tratamiento más adecuado en cada caso concreto. Es importante identificar la causa, y tratarla de manera precoz para prevenir el daño ocular.

En los casos de síndrome del ojo seco leve es importante limpiar las glándulas lacrimales a menudo con una toallita. Las lágrimas artificiales y las pomadas lubrificantes ayudan a controlar la sequedad y la irritación.

En los casos de síndrome del ojo seco moderado se aumenta la frecuencia de aplicación de las lágrimas artificiales. Si estas medidas son inadecuadas o no son prácticas, ha de considerarse cerrar los puntos lacrimales con tapones lacrimales. La ciclosporina al 0,05% es efectiva en los pacientes con síndrome del ojo seco crónico y con disminución de lágrimas secundaria a una inflamación ocular.

En los casos de síndrome del ojo seco severo son necesarios tratamientos adicionales más específicos: acetilcisteína, suero autólogo, cámara húmeda o tarsorrafia lateral.

En los casos donde coexisten enfermedades del tejido conjuntivo (como, por ejemplo, en síndrome de Sjörgren), se actúa conjuntamente con un médico internista o un médico reumatólogo.

Cuando el paciente presenta una disfunción en las glándulas de Meibomio, procedemos a desobstruirlas y repermeabilizarlas mediante el masaje glandular. Éste nos permitirá restaurar su correcta secreción. Es un procedimiento seguro, rápido y eficaz.

Para más información:

Unidad especializada de ojo seco


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Autor

Dra. Paula Verdaguer, M.D.
Número de Colegiado COMB: 40.737
Médico Oftalmólogo
Especialista en Córnea, Cirugía Refractiva y Cataratas

Última modificación 22 Junio, 2017 - 9:15