La evolución de las terapias para las DMAE y el impacto de la investigación en la práctica médica han sido el hilo conductor de la entrevista al Dr. Jordi Monés publicada en el diario El Punt Avui el pasado 17 de mayo. Durante la conversación, se desgranan los hitos clave en la evolución de los tratamientos contra la degeneración macular asociada a la edad y la implicación del doctor Monés y del Institut de la Màcula en la investigación científica para llegar a los fármacos que se utilizan hoy con éxito.
Investigar la DMAE atrófica, “casi una extravagancia”
«Siempre nos han atraído los territorios difíciles. Patologías en las que, durante años, no había opciones terapéuticas». Jordi Monés se remonta a la última década del siglo XX, en la que tomó parte en las investigaciones que dieron lugar a las terapias contra la DMAE exudativa y cómo, ya con el Instituto de la Mácula, decidió orientar los esfuerzos hacia la DMAE atrófica: «casi una extravagancia», confiesa. «Nadie la quería estudiar porque no tenía tratamiento». En colaboración con centros especializados de todo el mundo y el apoyo de compañías farmacéuticas que, dice, no deben «demonizarse». «La inmensa mayoría trabaja bajo normas muy estrictas. He visto empresas hundirse después de años de inversión porque un fármaco ha fracasado en fase 3» —es la etapa final de las investigaciones, los ensayos clínicos que deben confirmar que los medicamentos funcionan.
La investigación biomédica en la que participa el Institut de la Màcula exige tiempo, inversión y material específico: «equipos sofisticados, dinero, tiempo y capacidad de tomar decisiones rápidas». El doctor Monés lamenta que los procedimientos con los que Europa trabaja para validar tratamientos sean un lastre respecto de los que utilizan los Estados Unidos. «Aquí nos cuesta mucho entender que la investigación es extraordinariamente cara y extraordinariamente arriesgada» y reivindica el «fracaso» como motor de la innovación: «forma parte del proceso».
Todo ello con «prudencia», «humildad» y responsabilidad para conseguir trasladar los avances científicos a la consulta médica. Un eslabón de la cadena fundamental donde ejerce, con todo el compromiso, el Institut de la Màcula.

