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Retinopatía diabética 22/03/2013

Retinopatia diabetica

¿Qué es la retinopatía diabética?

La retinopatía diabética es una de las complicaciones oculares de la diabetes, una enfermedad que afecta a la capacidad del cuerpo para controlar los niveles de azúcar en la sangre y a la que la retina es particularmente sensible.

La retinopatía diabética la causa el deterioro de los vasos sanguíneos de la retina. Estos vasos alterados pueden dilatarse, provocar el escape de fluido e incluso ocluirse y dejar parte de la retina sin circulación sanguínea. Si la enfermedad avanza, se forman nuevos vasos sanguíneos y prolifera el tejido fibroso en la retina, lo que tiene como consecuencia que la visión se deteriore.

Cuando el paciente diabético presenta, además, otros factores de riesgo como hipertensión arterial, obesidad, aumento del colesterol o tabaquismo, el riesgo de sufrir complicaciones oculares se multiplica. Es por este motivo que un paciente afectado de retinopatía diabética debe ser muy disciplinado con el cuidado de su estado general, la dieta y el control de peso y evitar el hábito tabáquico.

Síntomas 

La retinopatía diabética produce, entre otros síntomas, una disminución progresiva de la visión debido al edema macular secundario a la retinopatía diabética. El edema macular, que es la inflamación y el acúmulo de líquido en la mácula, se produce cuando los vasos sanguíneos de la retina tienen escapes de fluido y causa disminución de la visión central. Suele ser indoloro y puede demostrar pocos síntomas al inicio, principalmente visión borrosa y descolorida, pero es preciso tratarlo a tiempo para evitar cambios degenerativos irreversibles.

A veces, la enfermedad se inicia con una hemorragia intraocular aguda que da lugar a la aparición súbita de manchas que oscurecen parcial o totalmente la visión.

Muchas personas con retinopatía diabética inicial no presentan síntomas a pesar de estarse desarrollando complicaciones progresivamente. Esta es la razón por la cual toda persona con diabetes debe someterse a exámenes oftalmológicos regulares para prevenir a tiempo complicaciones evitables.

 

¿Cuál es su tratamiento?

Es indispensable un examen oftalmológico completo que incluya además las siguientes pruebas: una retinografía, una tomografía de coherencia óptica, una angiografía fluoresceínica, a menos que esté contraindicada por alergia a la fluoresceína, y una campimetría visual.

Es posible que las personas con las formas más tempranas de la retinopatía diabética no proliferativa no necesiten tratamiento.

Algunos pacientes afectados por edema macular diabético muy leve y que no provoca sintomatología únicamente precisan controles periódicos de su estado ocular. En otros casos es necesario aplicar inyecciones intravítreas antiangiogénicas o de corticoides de liberación lenta, o la combinación de ambas, para controlar el edema diabético, recuperar visión y prevenir la pérdida de visión a causa de cambios degenerativos irreversibles en las finas capas celulares de la retina. En ocasiones muy puntuales puede aún ser aconsejable la fotocoagulación láser cerca de la zona macular, selectivamente sobre microaneurismas, para reducir el edema.

Cuando la enfermedad muestre signos de progresión a las formas proliferativas será precisa la fotocoagulación extensa de áreas sin riego sanguíneo (isquémicas) para evitar la progresión a estos estadios de alto riesgo de complicaciones graves. No realizar este tratamiento por temor al láser es un grave error que puede desembocar en situaciones irreversibles.

En los casos avanzados, con hemorragia intraocular y/o desprendimiento de retina, es preciso recurrir a técnicas avanzadas de microcirugía intraocular que se realizan con anestesia local. El láser y las diferentes técnicas de microcirugía son procedimientos muy efectivos en el tratamiento de la retinopatía diabética que nos permiten resolver situaciones muy desesperadas. Sin embargo, lo ideal gracias a una prevención de las complicaciones sería no tener que llegar a estos extremos.

Prevención 

Cualquier persona afectada de diabetes mellitus no solo debe mantener un control riguroso de su estado general sino que debe realizar controles oftalmológicos periódicos, aunque no presente síntomas. La prevención y el diagnóstico precoz mejoran el pronóstico visual de la enfermedad. No es un tópico. Hoy en día, en la mayoría de pacientes se puede evitar llegar a situaciones extremas de alto riesgo. Sin embargo, es imprescindible la constancia en los exámenes preventivos periódicos. En pocas enfermedades el rendimiento de esta prevención es tan alto.

El Institut de la Màcula dispone de la tecnología más avanzada para el diagnóstico y el tratamiento de la retinopatía diabética, y para el seguimiento de su progresión en los pacientes diagnosticados. El Institut utiliza la tecnología MicroPulse, de reciente desarrollo, una excelente aplicación en algunos casos de edema macular diabético. Esta tecnología es una terapia basada en una fuente de láser de muy baja intensidad, de pulso corto de millonésimas de segundo, repetitivo, que resulta un método seguro y eficaz para el tratamiento del edema macular diabético, y con la que se evita o se demora en algunos casos el uso de inyecciones intravítreas.


Tratamientos relacionados

· Inyecciones intravítreas

· Vitrectomía posterior / microcirugía vitreorretiniana


Procedimientos relacionados

· Retinografía

· Tomografía de coherencia óptica

· Angiografía fluoresceínica

· Campimetría visual

· Autofluorescencia


Autor

Dr. Jordi Monés, M.D., Ph.D.
Número de Colegiado COMB: 22.838
Director
Doctor en Medicina y Cirugía
Especialista en Oftalmología
Especialista en Retina, Mácula y Vítreo

Última modificación 16 Noviembre, 2017 - 17:43